¡Hola!

Ya hace tiempo que estoy inscrita en el portal Trnd España. Se trata de una web donde las marcas dan a probar diferentes productos a los usuarios escogidos. Sólo hay que rellenar una serie de cuestionarios para que te puedan clasificar y una vez surge “un reto” en el que encajas te invitan. Yo ya he participado en un par de ocasiones. Ahora estoy participando en un proyecto para conocer mejor la Sal Costa Alta Cocina, la gruesa para cocinar.

He preparado un par de recetas y debo decir con toda sinceridad que la sal responde muy bien: tiene el punto justo de salinidad y hace una costra muy bien hecha. La primera receta que he preparado y que hoy os cuento es salmón a la sal. Hasta ahora, cuando había cocinado un pescado a la sal siempre lo había hecho con pescados enteros, es decir, que tuvieran piel por las dos bandas, con el salmón era la primera vez que lo hacía con un lomo (con piel sólo por una banda) y la verdad es que el resultado me ha gustado. Aquí lo tenéis:

Ingredientes
-Un lomo de salmón (el tamaño dependerá de las raciones que se quieran hacer)
-Por cada 600gr de pescado unos 2kg de sal gorda
-Pimienta negra en grano, sin moler
-romaní

¡Vamos a ello!
Empezamos precalentando el horno a 220ºC.
En un bol grande poner la sal, la pimienta negra y el romero en trocitos pequeños y humedecer con unas gotas de agua.

En una bandeja de horno poner una capa de sal para que haga de cama. Poner el salmón encima con la piel hacia abajo y cubrir con el resto de sal. Debéis vigilar que quede todo bien cubierto. Salpicad unas gotas más de agua para que la corteza quede bien dura y sea más fácil de separar una vez cocida.

(la cama de sal)

 

(el salmón encima, con la piel hacia abajo, si desea sobre el lomo también se podrían poner hojas de perejil para que no se pegue nada de sal)

 

(cubrimos con el resto de sal)

 

Ponemos el horno a razón de 1kg de pescado = 30minutos de horno. Por cada 1/2 kilo más de pescado 5-10 minutos de horno de más.
Una vez pasado el tiempo lo sacamos del horno. La clave para que no se nos rompa la costra es reseguir el pescado primero.
Una vez hemos sacado toda la sal de los alrededores con una pala levantamos la costra de sobre el pescado, si el pescado está bien hecho la costra os seguirá entera. Entonces ya podemos sacar el pescado y emplatarlo.

 

(¿Véis que ya no hay sal alrededor?)

 

(La costra se levanta entera y el pescado no se desmonta)

 

(en esta foto se puede ver que la corteza es dura)

¡Para acompañar el salmón he hecho unas papas arrugás que os enseñaré la semana que viene!
Y listos, ¡buenísimo!

 

¿Qué os parece? ¿Has intentado alguna vez cocer la sal? Aunque parezca “aparatoso” es muy fácil y el resultado buenísimo, ya que el pescado se cuece en su propio jugo. ¡Venga animaros a él! Y sobre todo, contadme cómo os ha quedado.

¡Buen provecho!

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